"Llevaba años poniéndolo para después. El día que tuve mi registro en las manos, dejó de ser mi negocio para volverse MI marca."
En México gana quien registra primero, no quien tuvo la idea. Tú la echaste a andar; ponla a tu nombre antes de que alguien más se te adelante.
Hay pueblos enteros en México que viven del mismo producto — cecina, jarros, muebles, dulces. Empezó una persona; hoy lo vende toda la región. Genial para quien registró su nombre a tiempo… durísimo para quien no.
El nombre que tú hiciste conocido, cualquiera puede registrarlo antes que tú. Y ese día el infractor serías tú: a cambiar de nombre o a pagar por recuperar lo que ya era tuyo.
Sin título no hay forma legal de frenar a quien use tu nombre, tu logo o algo que se confunda con lo tuyo. Solo lo ves crecer.
Franquicias, inversionistas y marketplaces piden marca registrada. Sin ella, no entras a la conversación.
Dejas de construir sobre algo prestado: tu nombre y tu reputación quedan respaldados por un título que dice, con todas sus letras, que esta marca es tuya.
Un activo que puedes heredar, vender o licenciar.
Respaldo legal para frenar copias e imitaciones.
Operas y creces con tu marca protegida.
Tres pasos, cero letra chiquita. Empiezas con bajo riesgo y avanzas solo cuando tiene sentido.
Búsqueda de anterioridades y clasificación correcta (Clasificación de Niza). Si hay un conflicto, te lo decimos antes de que inviertas de más.
Presentamos tu solicitud ante el IMPI: tu fecha oficial aparta tu prioridad. Vigilamos el examen de forma y de fondo, y si el IMPI emite oficios, los respondemos por ti sin costo extra.
Recibes tu Título de Registro de Marca: vigencia de 10 años, renovable de forma indefinida. Ahora sí: la marca es 100% tuya.
¿El estudio revela un conflicto? Te proponemos naming y branding a la medida para salir al mercado con una marca más fuerte. Se cotiza por separado.
Persona física o moral, un titular o varios socios, negocio local o digital, marca o proyecto musical: hay una clase para tu actividad y te ayudamos a elegirla.
¿Tu giro no aparece? No importa: si tu nombre te distingue en el mercado, existe una clase para protegerlo.
"Llevaba años poniéndolo para después. El día que tuve mi registro en las manos, dejó de ser mi negocio para volverse MI marca."
"Ahora estoy protegido. Si alguien intenta copiarme, tengo con qué defenderme."
"Pensaba que era imposible y carísimo. Se encargaron de todo y solo me avisaban de cada avance."
¿Registras una marca o música?
Gestión completa de tu registro ante el IMPI.
Pago seguro. Recibes tu comprobante al instante.
Si el estudio dice que tu marca no procede, no avanzas — y lo sabes antes de invertir de más. Tu inversión fuerte solo entra cuando hay vía libre.
Tu título llega en unos 4 meses y te protege durante 10 años, renovables. Lo único que falta es dar el primer paso.
Te responde una persona, no un bot. Sin compromiso: resolvemos tus dudas y tú decides cuándo iniciar.